a estabilidad eléctrica es clave para la reactivación petrolera
El acceso a electricidad confiable representa uno de los principales desafíos para el plan de Venezuela de recuperar su estatus como gigante energético, objetivo reforzado después de que la administración del presidente Donald Trump levantara sanciones a principios de 2026 y permitiera una avalancha de inversores a Caracas .
La extracción de petróleo de los pozos depende de motores eléctricos susceptibles a las fluctuaciones de frecuencia de la red. Cuando se detectan variaciones, los motores se apagan automáticamente, provocando caídas de producción hasta que el pozo puede reiniciarse .
El 23 de abril, fallas eléctricas afectaron los 827 pozos de Chevron Corp. en la Faja del Orinoco, causando disminución de producción. Más del 95% de los pozos de la petrolera estadounidense en los campos del Orinoco dependen de la red nacional, mientras que menos del 5% funcionan con generadores propios .
Desafíos de suministro eléctrico en el sector energético
Venezuela depende principalmente de hidroelectricidad y, en menor medida, de plantas que queman fuel oil y gas natural. Sin embargo, décadas de corrupción, escasez de inversiones y falta de mantenimiento han impactado proyectos y plantas :
Indicador | Capacidad actual | Potencial |
Centrales hidroeléctricas | 60% | 100% |
Termoeléctricas | 20% | 100% |
Déficit de suministro | 2.000-3.000 MW | — |
Según Miguel Lara, asesor de empresas energéticas extranjeras y exdirector de la agencia de planificación energética venezolana (1999-2004), entre enero y abril de 2026 se registraron 35 apagones en el país.
La autogeneración como estrategia operativa
“El actual déficit de suministro del país significa que cualquier expansión de la actividad relacionada con el petróleo depende de que la autogeneración satisfaga ese aumento de la demanda”, explicó Lara. “Dado que la red nacional carece actualmente de capacidad para satisfacer esta demanda, habría que garantizarla reduciendo el suministro eléctrico al público en general, lo cual no creo que sea un escenario viable” .
La situación es similar en el Lago de Maracaibo, donde la empresa mixta estatal Petrozamora, que bombea hasta el 8% de la producción total del país, ayuda a PDVSA a modernizar la planta de gas de San Timoteo para aumentar la producción .
Esta medida regulatoria marca un giro histórico: hasta 2007, PDVSA producía su propia energía, capacidad que posteriormente fue absorbida por el sistema nacional. Expertos consideran deseable que la generación se separe nuevamente como fue por décadas.
Nota original: Artículo basado en reportaje de Bloomberg Línea Latinoamérica