La multinacional Shell (SHEL.L), líder en energía global, mantiene diálogos avanzados con el gobierno venezolano para explotar cuatro amplias áreas cercanas a Trinidad y Tobago, ubicadas en dos de los principales yacimientos de gas natural marino de Venezuela, según dos fuentes cercanas a las pláticas.
La compañía con sede en Londres persigue desde hace años el desarrollo del yacimiento Dragon —con reservas de 4,2 billones de pies cúbicos (tcf)— en aguas venezolanas, y podría anunciar una decisión final de inversión (FID) en este proyecto emblemático antes de fin de año.
De acuerdo con las fuentes, Shell aspira ahora a incorporar zonas adyacentes, ampliando su presencia en esta nación miembro de la OPEP bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
El enfoque incluye acceso a tres yacimientos que, junto a Dragon, integran el megaproyecto Mariscal Sucre de 12 tcf frente a la costa oriental venezolana. Esto complementa el área Loran de 7,3 tcf, un reservorio transfronterizo con Trinidad que suma cerca de 20 tcf en total, precisaron las fuentes conocedoras.
En marzo, directivos de Shell rubricaron acuerdos preliminares en Caracas con el Ejecutivo de Rodríguez para reactivar Dragon y explorar dos valiosos bloques terrestres de hidrocarburos: Carito y Pirital.
Procesamiento de Gas en Trinidad
Shell planea exportar el gas venezolano a Trinidad para su licuefacción en GNL, fortaleciendo el proyecto Atlantic LNG —el mayor de América Latina—, que opera por debajo de su capacidad debido a déficits de suministro.
La británica ya avanza en la sección trinitaria del yacimiento Loran-Manatee, donde opera el lado local, mientras Chevron posee intereses venezolanos en bloques asociados. Esta última cede sus posiciones para priorizar arenas pesadas del Orinoco, según reportó Reuters recientemente; Loran será reofertado pronto.
“La cercanía con Manatee posiciona a Loran como una inversión estratégica para Shell”, confirmó la empresa a Reuters vía email, validando su interés en expansiones adicionales.
No hubo respuestas de PDVSA, el Ministerio de Petróleo venezolano, el Ministerio de Energía de Trinidad y Tobago ni Chevron.
Desafíos y Oportunidades
“El esquema contempla perforaciones submarinas en Loran, vinculadas a la plataforma Manatee en Trinidad una vez asegurado el yacimiento completo. Es viable y lógico para maximizar el bloque”, explicó una fuente negociadora.
Shell detenta 45% en Atlantic LNG (capacidad original: 15,5 mtpa; actual: 12 mtpa), que exportó menos de 9 mtpa en 2025 por escasez gasífera (datos LSEG).
En CERAWeek (Houston), el CEO Wael Sawan anunció posibles aprobaciones para dos proyectos venezolanos en 2026 si mejoran términos fiscales y legales: “Priorizamos gas monetizable vía GNL para agregar valor a Venezuela”.
Trinidad y Shell buscan elevar producción local y surtirse de Venezuela (a solo 6 millas), donde Mariscal Sucre (Dragon, Río Caribe, Patao, Mejillones) está más cerca de infraestructura trinitaria que venezolana, pese a reservas subdesarrolladas.
PDVSA otorgó previamente derechos a Rosneft en Patao/Mejillones (transferidos a Roszarubezhneft en 2020, sin avances). La participación rusa complica un pacto con Shell, aunque “avanzamos y superaremos ese escollo”, aseguró una fuente shelliana.
Nota Original de reuters.com “Exclusive: Shell in advanced talks with Venezuela for more gas areas, sources say”