El sistema Loran-Manatee representa una de las mayores oportunidades gasíferas offshore aún por desarrollar en América Latina. La acumulación se extiende a ambos lados de la frontera marítima entre Venezuela y Trinidad y Tobago, una condición que convierte al proyecto en un desafío técnico, contractual y diplomático.
Las estimaciones disponibles sitúan los recursos totales del sistema en aproximadamente 10 trillones de pies cúbicos, o Tcf por sus siglas en inglés. Cerca de 7,3 Tcf corresponderían al sector venezolano de Loran, mientras que alrededor de 2,7 Tcf estarían localizados en el área de Manatee, bajo jurisdicción de Trinidad y Tobago. Reuters reportó que la segunda fase de Loran contempla hasta 4 Tcf de gas y será operada por bp junto con XRG y UCC Oil and Gas.
La importancia de Loran Phase 2 no depende únicamente del volumen. El proyecto combina una acumulación de gran escala con una ubicación cercana a infraestructura energética existente. Esta ventaja puede reducir los riesgos asociados con la construcción de un sistema completamente nuevo de procesamiento, transporte y licuefacción.
El lado trinitario ofrece una ruta potencial hacia Atlantic LNG, complejo ubicado en Point Fortin. Según la empresa, la instalación cuenta con una capacidad total de aproximadamente 15 millones de toneladas anuales de gas natural licuado. Reuters, sin embargo, ha señalado que Trinidad enfrenta restricciones en el suministro de gas y que algunas unidades han sido retiradas o sometidas a mantenimiento, lo que hace necesario evaluar cuidadosamente la capacidad disponible.
Datos principales
Elemento | Estimación |
Recursos Loran-Manatee | Cerca de 10 Tcf |
Sector venezolano Loran | Aproximadamente 7,3 Tcf |
Sector trinitario Manatee | Aproximadamente 2,7 Tcf |
Loran Phase 2 | Hasta 4 Tcf |
Atlantic LNG | Cerca de 15 mtpa |
Desde el punto de vista técnico, el desarrollo exigirá perforación offshore, sistemas submarinos de recolección, líneas de transporte y plantas de acondicionamiento. También será necesario determinar si el gas venezolano puede integrarse directamente con la infraestructura trinitaria o si requiere instalaciones independientes.
El antecedente de Manatee es relevante. Shell tomó la decisión final de inversión para desarrollar el campo trinitario y proyectó una producción máxima superior a 600 millones de pies cúbicos diarios, con primeros volúmenes previstos para 2027.
Por ello, Loran-Manatee debe analizarse como un sistema energético regional. Su éxito dependerá de la coordinación entre ambos países, de la confiabilidad de la infraestructura y de la capacidad de convertir un gran recurso geológico en producción comercial estable.
Fuentes consultadas