Guyana podría haber superado ya el umbral de los 1.000 millones de barriles de petróleo producidos desde el inicio de sus operaciones offshore en diciembre de 2019. La afirmación fue realizada por Alistair Routledge, presidente de ExxonMobil Guyana, durante el lanzamiento de la Conferencia de Energía y Expo de la Cadena de Suministro de Guyana 2027, celebrado en Georgetown.
El dato debe leerse con una precisión importante: Routledge señaló que el volumen depende de la metodología utilizada para contabilizar los barriles. Aun así, el mensaje central es inequívoco: en menos de siete años, Guyana ha pasado de ser una frontera exploratoria de alto potencial a convertirse en uno de los polos de crecimiento petrolero más relevantes del hemisferio occidental.
La producción proviene principalmente del bloque Stabroek, operado por ExxonMobil junto con sus socios. El país cuenta con cuatro unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga —FPSO— en operación: Liza Destiny, Liza Unity, Prosperity y ONE GUYANA. Según Routledge, la producción actual ronda los 900.000 barriles diarios, un nivel que sitúa a Guyana por encima de varios productores históricos de América Latina.
El ascenso ha sido particularmente veloz. La producción petrolera guyanesa se multiplicó aproximadamente por diez entre 2020 y 2025, cuando promedió cerca de 750.000 barriles diarios, de acuerdo con estimaciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). La puesta en marcha y estabilización de Yellowtail contribuyó a elevar el volumen por encima de 900.000 barriles diarios.
La siguiente etapa será igualmente decisiva. ExxonMobil prevé superar un millón de barriles diarios, mientras que el proyecto Uaru —con capacidad prevista de 250.000 barriles por día— debería reforzar la expansión productiva. La EIA estima que el crecimiento de Guyana aportará una parte significativa del aumento de la oferta petrolera mundial no-OPEP+ durante 2026 y 2027.
Para Georgetown, el desafío ya no es solo producir más, sino transformar la renta petrolera en desarrollo sostenible. Reuters reportó que los ingresos por crudo han convertido a Guyana en una de las economías de mayor crecimiento del mundo; el Gobierno proyectó ingresos petroleros cercanos a US$2.790 millones en 2026.
No obstante, el éxito trae riesgos. La economía debe evitar una dependencia excesiva de un recurso expuesto a la volatilidad de precios, fortalecer la transparencia en el uso del Fondo de Recursos Naturales y asegurar que la expansión offshore genere empleos, capacidades técnicas y contratos competitivos para empresas locales. También será clave mantener estándares robustos de seguridad operacional y protección ambiental en una industria desarrollada en aguas profundas.
El primer millardo de barriles, si se confirma bajo una metodología oficial, simboliza una transformación extraordinaria. El reto de Guyana será demostrar que esa riqueza petrolera puede traducirse en infraestructura, capital humano, diversificación productiva y estabilidad de largo plazo.
Fuentes consultadas
- OilNOW Guyana, “Guyana may have already surpassed first billion barrels of oil produced, Routledge”
- Reuters, “Guyana set for bigger oil profits as ExxonMobil recoups initial costs”.
- Reuters, “Guyana’s oil growth potential rises as Venezuela tensions set to ease”.
- U.S. Energy Information Administration, “Brazil, Guyana, and Argentina support forecast crude oil production growth”.